Categorias

Relatos Eróticos

Lo más buscado

Ultimas fotos

Photo
Enviada por MiguelLaraH

Photo
Enviada por galigul

Photo
Enviada por galigul


Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro.


Click to Download this video!
Relato enviado por : narrador el 28/01/2018. Lecturas: 1514

etiquetas relato Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro. Maduras .
Descargar en pdf Descarga el relato en pdf
Resumen

Desde bien pequeño conocía a Don Francisco, y ya para esos momentos se encontraba retirado, su esposa Doña Apolonia, era unos cuantos años menor que él, y aunque jamás tuvieron hijos, era una señora que a los chicos del barrio nos trataba bien.



Relato

A medida que fui creciendo, vi como lentamente Don Francisco, se iba poniendo más y más viejo, mientras que a su mujer, parecía que los años le pasaban por encima, sin dejarle huellas. Ya de adolescente, mis amigos y yo, en ocasiones cuando Doña Apolonia sacaba la basura, usando una de esas batas amplias batas caseras, ya fuera porque la brisa se la levantaba, o al momento de botar la se le trepaba dejándonos ver aquellas firmes nalgas de la señora, todos la veíamos con ojos de deseo, de lo buena que estaba, aunque sin atrevernos a decirle nada por respeto a ella, y a su viejo esposo. Ya después que cumplí los dieciocho, Don Francisco ya debía tener como unos ochenta años, dejó de salir a caminar, ya que en las últimas ocasiones cuando aún lo hacía, ni idea tenía de como regresar a su casa. Doña Apolonia por su parte, y a pesar de tener más de cincuenta y tantos años, se veía y estaba entera. Cuando se arreglaba, para ir a misa, si no fuera por su cabello blanco, cualquiera pensaría que tendría cuarenta y tantos años, según se lo escuché a mi madre, decírselo a varias de sus amigas. Una tarde que yo regresaba de la universidad, al pasar frente a la casa de Don Francisco, salió doña Apolonia con su bata casera puesta, como de costumbre. Pidiéndome que le hiciera un favor. Sin pensarlo, le dije que sí, y a medida que fuimos entrando a su casa, me dijo que necesitaba ayuda para mover a su esposo, que se encontraba en la tina, mientras que ella lo bañaba. Fue cuando ella en broma me dijo, es que tiene una novia alemana, que no lo deja ni por un instante. Yo me sorprendí al escucharla, cuando ella al ver mi rostro me dijo. Quizás has escuchado hablar de ella, es bien famosa, su apellido es Alzhéimer. De momento como la vi tan seria al decirme eso, no caía en cuenta, de que Don Francisco tenía esa condición, hasta que lo vi completamente desnudo, mucho más flaco de lo que recordaba haberlo visto por última vez, con una mirada perdida, sentado dentro de aquella tina vacía. Ya en serio Doña Apolonia me dijo. Está casi hecho un vegetal, el pobre. Sin decir nada la ayudé a levantarlo, y sentarlo en una silla de ruedas, para llevarlo a su dormitorio, y ayudar a Doña Apolonia, a recostarlo en la inmensa cama matrimonial. Para luego ella arroparlo, y él quedarse sin decir, ni hacer nada, tal como ella lo dejó. En ese momento Doña Apolonia, me dijo. Ahora necesito que me hagas otro favor, si puedes. Yo sin esperar a que ella, me dijera de que se trataba, le respondí que sí. De inmediato, y estando de pie frente a mí, al tiempo que dejó caer la bata que tenía puesta, me dijo. Necesito que me des un masaje en la espalda, ya que por estar moviéndolo, creo que me la lastimé. Acto seguido, y como si fuera la cosa más normal del mundo, completamente desnuda se recostó bocabajo al otro lado de la cama. Yo la verdad es que me quedé sorprendido, al verla totalmente desnuda, con aquel peludo coño, lleno de canas, aunque que ya algunas de sus carnes, y sus tetas estaban algo caídas, no por eso dejaban de llamar mi atención, en cambio sus nalgas, estaban bien paradas y firmes, así como su plano vientre. Sin esperar que yo preguntase, comenzó a decirme, al tiempo que sacó se su mesa de noche un frasco de aceite. Te pones un poco en las manos, y me lo vas pasando por mi espalda, para luego seguir con mis caderas, y piernas. Pero si quieres para que no te manches la ropa, puedes quitarte la camisa, y hasta el pantalón. Yo seguí sus órdenes al pie de la letra, y ligeramente inclinado a un lado de la cama, comencé a pasar aquel aceite sobre su espalda, las caderas, y la parte superior de sus paradas nalgas. Cuando Doña Apolonia, me dijo. Sin levantar las manos continúa hasta mis piernas. Cosa que hice, bajo la pérdida mirada de su esposo. Lo que en gran parte, me incomodaba un poco, aunque sabía que él jamás iba a reaccionar de manera alguna. Pero a medida que seguí inclinado pasando mis manos, por todo el cuerpo de Doña Apolonia, ella me comenzó a decir, que desde que su marido, comenzó a enfermarse hace varios años atrás, una de las cosas que dejó de hacerle a ella, fue seguir dándoles esos masajes. En cierto momento ella separó un poco sus piernas, dejándome ver parte de su coño, al tiempo que me indicó, que le masajeara entre los muslos, cosa que apenas comencé hacer, la señora comenzó a gemir, discretamente. La posición en que me encontraba, resultaba algo incomoda, por lo que le pregunté si podía subirme a la cama, y colocarme tras de ella a la altura de sus rodillas. Apolonia con una cierta sonrisa en su rostro, y tras levantar ligeramente sus nalgas, me dijo que sí. Ya para esos momentos, tenía mi verga bien dura, aunque oculta bajo mi interior, pero al inclinarme sobre ella, y comenzar a pasar mis manos, a la altura de sus hombros, Apolonia sin dejar de sonreírse, me preguntó ¿Y que es esa cosa dura y caliente, qué siento sobre mis nalgas? Yo entre excitado, y avergonzado, me quedé en silencio, cuando ella llevó una de sus manos, y me agarró la verga, por sobre la tela de mi interior. Yo me quedé sin saber qué hacer, hasta que la esposa del maestro, hábilmente me los bajó, liberando a mi verga. Apolonia ante la pérdida mirada de su esposo, que estaba a nuestro lado, agarró mi verga, nuevamente levantando sus paradas nalgas, y sin mucho esfuerzo de su parte la dirigió, directo a su coño. Yo fui sintiendo, como fui penetrando, aquella vulva húmeda, y caliente. Hasta que nuestros cuerpos estuvieron en pleno contacto. Ya a partir de ese instante, aquella mujer comenzó a mover sus caderas, de una forma y manera, tremenda. Y entre gemidos, y cortos chillidos de placer, me dijo. Sabes que llevo mucho tiempo sin poder hacer nada tan rico como esto. Yo de cuando en cuando miraba de reojo a su marido, y él permanecía como si nada, con su pérdida mirada fija en nosotros dos. Mientras que yo gustosamente, seguía metiendo y sacando toda mi verga, del sabroso coño de Doña Apolonia. Sus gemidos, y chillidos fueron subiendo de tono, a medida que con fuerza yo seguía penetrándola, disfrutando plenamente de su cuerpo, sin importarme ya presencia de su marido, en la misma cama. Hasta que finalmente me vine, y ella por los gritos que pego, entiendo que disfrutó de un tremendo orgasmo. Yo al poco rato, me levanté fui al baño, y después de orinar, me lavé la verga. Ya estaba por ponerme a vestirme, cuando Doña Apolonia entró a lavar su peludo y canoso coño. Diciéndome, espérate no te vistas todavía. Y siguiendo sus instrucciones, así lo hice, pero sentado en una butaca, que estaba frente a la cama. Observando a don Francisco, que no hacía, ni decía nada. Cuando Apolonia regresó, sin decirme nada, se agachó frente a mí, agarró mi verga, y se la llevó de inmediato a su boca, poniéndose a mamar, por lo que en cosa de pocos minutos, me la volvió a poner bien dura, y sobre aquella misma butaca, la volví a penetrar por su recién lavado coño. Desde esa tarde, no había día que no pasar a visitarla. A los pocos días, me sorprendió, cuando al quedarse desnuda frente a mí en el sofá de la sala, mientras que el pobre Don Francisco, se encontraba acostado en su cama. Me di cuenta de que se había depilado su canoso coño, por lo que sin llegar a desnudarme, en ese mismo sofá, me dediqué por un largo y buen rato, a mamar su depilado coño, mientras que ella chillaba de placer, y restregaba mi rostro contra su cuerpo. Esa tarde Doña Apolonia, después de que la hice muy feliz al darle aquella sabrosa mamada, sugestivamente, comenzó a mostrarme sus llamativas nalgas, hasta que sin mucho esfuerzo de mí parte, dejó que la penetrase por el culo, al tiempo que yo apretaba su coño con una de mis manos. Doña Apolonia, me enseño muchas cosas, mientras que Don Francisco estuvo vivo, pero al él fallecer, en su funeral se encontró con viejo amigo de su esposo. Con quien se fue a vivir, después de vender la casa. El último día que la vi, me dio un tremendo abrazo, y un gran beso en las mejillas, diciéndole a su nuevo marido, que yo había sido como un hijo, para ella, mientras que Francisco estuvo vivo. Pero antes de marcharse, me entregó un grueso sobre, que al abrirlo después de que se marcharon, encontré que estaba lleno de cientos de billetes. Cosa que yo no espera. Gracias a Doña Apolonia pude comenzar con mi propio negocio, además de lo mucho que me enseño….


Otros relatos eroticos Maduras

Un encuentro insospechado convierte a una fiel y conservadora esposa y madre en algo que jamas habia imaginado.
Relato erótico enviado por Anonymous el 04 de June de 2010 a las 01:49:04 - Relato porno leído 200581 veces
Le subí completamente su falda abriendo sus piernitas exquisitas, inicie a mamarle sus piernas cada centímetro de ellas hasta que llegue a su zona vaginal todavía cubierta por su calzón, con mi boca muy lentamente le fui retirando el calzón hasta que le vi por primera vez su vagina hermosa, la cual estaba súper mojada de sus flujos vaginales, ella comenzó a gritar de placer y fue más cuando tome un poco de crema de chantillí aplicándole en toda su raja vaginal, con esto empecé a comerle el coño.
Relato erótico enviado por Anonymous el 25 de September de 2009 a las 17:28:48 - Relato porno leído 179888 veces
Un encuentro insospechado convierte a una fiel y conservadora esposa y madre en algo que jamas habia imaginado. Segunda y ultima parte.
Relato erótico enviado por Anonymous el 09 de June de 2010 a las 21:43:26 - Relato porno leído 168403 veces
Llegue al bar y estaba Sebastian esperandome, me vio y no sacaba su vista de mi cuerpo, lo salude con un beso muy cerca de su boca para hacerle los ratones, inmediatamente me pregunto si no queria ir a su departamento (era del padre que se lo habia dejado encargado por unos dias ya que estaba en Chile). Le dije que bueno y subimos a su auto- Llegamos a su departamento y cuando entre hice un movimiento sexy con mi culo.....
Relato erótico enviado por gatitacelosa el 04 de April de 2012 a las 23:28:46 - Relato porno leído 148058 veces

me follaron en el gimnasio

Categoria: Maduras
Acudia al mismo gimnasio que mi hijo y mi esposo, alli conoci a 2 amigos de mi hijo y acabo pasando algo...
Relato erótico enviado por Anonymous el 10 de June de 2009 a las 21:24:54 - Relato porno leído 147299 veces

Publica en tu muro de Facebook si te ha gustado el relato 'Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro.'
Si te ha gustado Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro. vótalo y deja tus comentarios ya que esto anima a los escritores a seguir publicando sus obras.

Por eso dedica 30 segundos a valorar Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro.. narrador te lo agradecerá.


Comentarios enviados para este relato
Este relato no tiene comentarios

Registrate y se el primero en realizar un comentario sobre el relato Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro..
Vota el relato el relato "Doña Apolonia, la esposa del viejo maestro." o agrégalo a tus favoritos
Votos del Relato

Puntuación Promedio: 5
votos: 1

No puedes votar porque no estás registrado

Online porn video at mobile phone


Relatoseroticosafeitadoculo a pijazos elirelatosrelatos porno jugando con ñiñas para desvirgarlasRelato me cogi a la gorda del circoRelato desnudo nadando en la piscinarelatos eroticis de perdi mi virginidadrelatos porno me coji a una señora de 80añosrelatosde culona 69relatos harempornorelato megusta ver como un negro le rompe el culo a mi mujerrelatos eroticos un mocoso chantajistamanejando por la carretera la encontre mi pidio aventon y me la follechico espia a chica en un probador corriendo la cortinaHistorias porno me coji a la enfermera en el pasillo del hospitalme calente con el pajero de mi sobrinotenia la panocha mojada de las ganas a los 11 relatos pornorelato de putita calentorrarelatos erticos se choreaba hayy anddy elekytrik 36 rurelatos eroticos pubertos gaYgordas tetonas relatosrelatos travesti humillada adolorida y enamoradale quitaron la virginidad cuando estaba dormida en cacheteros relatos pornorelatos mi novio me descubriocon sucucas rasurada de mis sobrinas politicas relatosrelatos gays mi comadre me culio ala fuerzaRelatos la mama de mi amigo es hermosa y bien fogosaRelatos xxx cornudos y plomerosrelatos eróticos vendedoras de caramelos 4relatos eroticos de monjesmarinero y la nena d doce año relato pornorelato erótico mi prima kimIIme coji una siso de amante relatosVer relatos ingesto mi hermano menor medesvirga mientras dormimosrelatos eróticos de hermanas gordas comparten verga elite relatosmiujer le gusta las guarrerias relatospornos de cojiendo con mi hermana papa mi prima y sus mascotas caninos y equinosrelatos erocticos mi mujer meda mi regalo de cunpleañosrelatos eroticos gratis sras en oscuro lluviarelatos er¨®ticoa de culona corriendo enfieste a mi mujer hmhrelatos erotico esposa consentida trio con parientes www nvodeo.comla espisa del vecino me dejo estrenarle la colita relatos relatos eroticos trio hayyyyyyyyyyyy elektrik 36 ru con fotostan.inocente mi nena 1 relatos relatos de me coji a recien.casadarelatos de madres culonas y tet relatos eróticos de aposte el culo con mi yerno y perdiRelatosMe coji a una puta de un barrelatos eroticos en un cine porno de irapuatorelato esclavo humillado por mi novia suegrarelato cogeme como una puta yernoRelatos porno coji con el cunado de mi esposocomo paga la viuda las deudas de su marido relatos pornomi hermano dice chupamelarelatos eróticos del negro rompe culoRelato d personas q visitan glori holerelatos de madres cojiendo con sus hijos bien vergudos justo con sus hijas virjenes gratisrelato erotico chantaje asu tia la monja porno gratisrelatos gemidos eroticoshawaiana xxx relatoRelatos porno el nenito y maduro vicioso gayporno irotico de follando ala cholita fuerza tocando pechojugando a las confesiones con mi esposa xxx relatonarraciones de mujeres q an culiado con ni0Š9os relatos ay papi soy tu hijita chiquita cojeme con tus 25 cm de vrrgarelatos de cojida por grandesvideo nuevo perrito chikito caliente zoofiliarelatos eroticos esposa consentida trio www nvideos.comdespedida de soltera follsdaRompeme el orto buey relatoscastigo anal a una jovencita relatosrelato erotico infidelidad con un negro bien pollon que arruino mi apretado coñorelatos eróticos de aposte el culo con mi yerno y perdirelato campesina viuda y el pollon del yernoMe desvirgo un viejo relato porno xxxrelato ayyyy negro me arde el culo sacalo ayyyrelatoerotico monaguillosse me veian las nalgas filial relatosrelatos eroticos preñada por mi alumnowww.relatos eroticos padrasto manosea a su hijastrita de 9añitos.comReltos porno cn gemidosrelatos mi mujer se exhibr con el meserorelato hijo chantajea madre para cojerlaanda y enculameMe llenaron de semen mi falda en el micro relatosrelatos porno.Las calientes vivencias de las nietas de doña Juanita 5mi gey viejo panzon mefolla el culo relatos