Categorias

Relatos Eróticos

Lo más buscado

Ultimas fotos

Photo
Enviada por rmgp67

Photo
Enviada por JSofi090

Photo
Enviada por dicarlo17


Infidelidad consentida


Click to Download this video!
bareta Relato enviado por : bareta el 29/04/2013. Lecturas: 15946

etiquetas relato Infidelidad consentida Infidelidades .
Descargar en pdf Descarga el relato en pdf
Resumen
Al tener mi esposo una pequeñez de miembro, aceptó verme follar con un pie grande, sin imaginar que me estaba convirtiendo en una tremenda zorra


Relato
Una tarde, relajados y serenos en la sala de casa, Oscar, mi esposo, me preguntó:
-Lulú, ¿Qué es lo que no te ha gustado en el año que llevamos de matrimonio?
-¿Quieres la verdad y sin que te enojes?
-¡Si, claro!
-Ya sabías que no era virgen ni mojigata cuando nos casamos.
-Sí, estaba bien enterado y sigo consciente de ello.
-Pues a mis 23 añitos, me encanta y me fascina coger, en este año solo lo hemos hecho unas cuantas veces.
-Es que…, me imagino que te comiste buenas vergas y yo… con mi cosa tan chiquita, me siento incómodo.
-Pues yo me sentaría en lo que sea, con tal de que me satisfagan, pero te quiero aunque la tengas cortita.
-¿Te gustaría una grande de vez en cuando?
-¡Sí!, mucho.
-¿Y la mía?
-Hay tontito, sabes que te quiero mucho, pero también me gusta follar, la tuya sería como botana y luego un aperitivo.
-¿O sea que te puedes echar tres palos en un rato?
-¡Me echaba hasta más! Si tenía muchas ganas.
-¿Y cómo andas ahorita?
-Pues ansiosa y urgida, ¡Si hace dos meses que me la metiste!
-¿Te gustaría comerte una grande?
-¡Claro!, pero no ando pregonando mi necesidad por todos lados ni quiero coger con quien sea.
-Mario viene al rato, te animas con él.
-¿El compadre?, ¡Como crees!, está bien que es soltero pero…
-Así le decimos, pero sabes que no somos compadres, sería la oportunidad para que bautice tu chiquito.
-¿Él?, pero…
-Se le cae la baba por ti, siempre se te queda viendo con ganas, aparte calza grande.
-¡No!, es que…
-¿Te animas o no?
-¿Me dejarías? ¿Y tú qué haces?
-¡Pues ver como gozas! Y a lo mejor te hacemos sándwich.
-Me estaaaaaas calentaaaaaaando.
-¿Más de lo que andas?
Sonó el timbre, mi marido se levantó hasta la puerta, observó por la mirilla y antes de abrir, en susurro dijo:
-¡Es él!, ¿vas a quieres?
Indecisa, pero con el conejo húmedo y ardiente, tras breves segundos, respondí palpitante:
-¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!, ¡Si queres!
-¡Pero arréglate!, ¡Quítate esas trapos!
Corrí a la recámara, un baño y una rápida recortada de coño, en lugar de las enormes pantaletas que traía, una diminuta y sensual tanga, un escotado y ajustado vestido con tirantes en los hombros y sin brasier, solamente me arreglé los ojos, me miré en el espejo, vi una despampánate y calenturienta hembra, cuando llegué a la sala, estaban parados y recargados en la barra de nuestra pequeña cantina, saludé a Mario quien prácticamente me comió con todo y vestido, Oscar preguntó:
-¿Quieres algo?
-¿De tomar?, un poco de agua simple con mucho hielo, estoy muy caliente.
Mientras Oscar preparaba la bebida, Mario me acercó un alto banco propio de la cantina, el sentarme hizo que se me recorriera un poco hacia arriba el vestido por lo apretado en las caderas, mostrando difusamente el color de mi tanga, por más que lo estiré, seguí enseñando gran parte de mis muslos, a Mario de inmediato se le formó un enorme bulto bajo su bragueta y a mí se me hizo agua la saliva. Pasamos un corto rato platicando, luego Oscar dijo:
-En lo que pongo el radio, sirvan otros vasos y corten más queso.
Entre al estrecho espacio entre la cantina y la pared y pregunté qué estaban tomando, Mario tras de mí, me indicó la botella, sin doblar las rodillas me agache para tomar un refresco y el “compadre”, pudo disfrutar del espectáculo que le proporcioné, el ajustado vestido expuso la tanga así como mí inflamado e hinchado conejo, para rematar, me recorrí un par de pasos hacia atrás, topando con Mario y sintiendo en mi trasero la dureza de su entrepierna, solo exclamé:
-¡Hay perdón!
-No te preocupes comadre, respondió, pero en voz baja escuché:
-¡Pero qué rico sentí!
Mario me ayudó a preparar sus bebidas, el agua y a partir el queso, Oscar se sentó en el lugar que yo ocupaba, al ver que nos quedamos parados tras la cantina, nos pasó los respectivos bancos, Mario y yo muy juntos, seguimos platicando, de repente sentí que posaba su mano en mi rodilla discretamente, al voltear a ver, apenado la retiró, yo tenía mi vaso en una mano, con la otra tomé la suya y la coloqué, parte en mi muslo y parte en los pliegues del vestido y abrí lo que más que pude mis piernas, tragó saliva y dio un sorbo a su vaso pero no movió la mano de su lugar, segundos después, casi escupo un trago de agua, al sentir el delicioso meneo de su dedo meñique en mí panocha sobre la tanga, con el pretexto de acomodarme en el asiento, quitó su mano y me acerqué más a él, me subí el vestido y me senté separando mis piernas y dejando mis nalgas sobre el banco, Oscar no veía más abajo de mis senos, por lo que volví a poner la mano de Mario ahora sobre la tanga, segundos después sobaba plácidamente mi coño notando la humedad entre mis piernas, ansiosa, en un descuido de Oscar, tomé el cuchillo del queso y corté mi tanga, ya estaba toda mi rajada a su disposición, Mario no tardó en meter sus dedos en mi agujero, ya estaba bien caliente y deseosa, mis mejillas coloradas y mi corazón latiendo apresuradamente, busqué su bragueta y saque un hermoso, rico, gordo y endurecido pito, no podía ver todo lo largo, pero lo que asomaba, eran como 20 centímetros, lo empecé a sobar, en ese momento, Oscar dijo:
-Voy al baño.
En cuanto Oscar se perdió de vista, Mario se paró, se inclinó hacia mi coño y empezó a mamarlo maravillosamente, ya no aguantaba, lo alcé, me paré, puse mi vientre en el banco y le ofrecí el trasero, se movió y pensé que se bajaba los pantalones, separó mis nalgas se recargó en mi espalda y lentamente me fue metiendo la verga por el coño, estábamos tan absortos en la rica cogida que no nos percatamos de Oscar, que calladamente se volvió a sentar en su banco viendo el vaivén de la espalda de Mario. Trabajosa pero deliciosamente estaba disfrutando de la suculenta verga, cuando Mario dijo:
-¡Hay comadre! ¿De verdad querías que te cogiera?
- ¡Sí! ¿Por qué? Respondí entre gemidos.
-Pues no le creí a Oscar cuando me dijo que te cogiera.
-Bueno, si él te lo pidió, sígueme dando tu enorme y rica verga.
Continuó dando fuertes y deliciosos tallones, era más el placer que el dolor y de repente sentí un placentero y rico orgasmo, empujándolo, nos enderezamos y vimos que Oscar estaba tranquilamente bebiendo de su vaso y escuchando nuestros comentarios a escasos centímetros, nos salimos de concentración por unos segundos y Mario sacó la verga de mi coño, viendo a Oscar, solo dije:
-Mi amor, que rica verga tiene Mario.
-¿Te gusta?
-¡Me encanta!
-¡Pues ahí están muy incómodos!, ¡Cojan en otro lado!
Mientras llevaba a Mario a la sala, me quité los tirantes de los hombros y me bajé la parte superior, la inferior la enrosqué hacia arriba y las enredé en la cintura, Oscar sonrió al ver mi tanga convertida en tapa rabo, ni siquiera intenté quitarla, empujé la mesa de centro y me acosté en la alfombra, abrí mis piernas y brazos invitando a Mario, cohibido se acercó a mí, cuando Oscar expresó:
-¡Pero quítate la ropa, pinche compadre!, ¡Apoco te la vas a coger vestido!
-Mario se desvistió totalmente y pude contemplar desde el suelo, los 23 o 24 centímetros de exquisita y gruesa verga, se abalanzó a besar y chupar mis pechos, yo me reacomodé y lo forcé a realizar un delicioso 69 y cada uno comenzó a mamar lo que tenía junto a su boca, ya bien ensalivados, se encimó en mi cuerpo, apuntaló su pito en mi ansioso coño y con tres empujones entremezcló nuestros vellos, sus bolas pegaron en mi culo, entre gemidos de placer mis piernas se subieron a sus muslos y mis brazos rodearon su cuello, entre sus tallones yo movía mis nalgas disfrutando y haciendo que la cogida fuera más profunda, clamando -así papito, así-, -que rica verga tienes papá-, -dame, dame más-, -mete toda la verga mi rey-, hasta que empecé a gimotear –así, asiiiiiii, asiiiiiíiiiiiiiiiiiiii, a…, a…, a…siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii-, por el extraordinario orgasmo provocado, aflojé todo mi cuerpo, pero Mario seguía frotando mi fogoso coño, se giró y quedé acostada sobre su dorso, ahora era yo la que restregaba mi intimidad contra su pelvis, con un frenético sube y baja de nalgas, tuve otro orgasmo, con un -Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuyyyyyyyyyyyy-, jadeante me recosté en el pecho de Mario, de repente apreté la deliciosa verga con mi coño y fruncí el culo, al sentir que me chupaban el agujero trasero, me volví a perder al pensar que mi maridito se agasajaba con mi ano, mientras me recreaba lentamente con la introducción vaginal, Oscar acomodó su pitito en mi culo y acercándose a mi espalda lo encajó hasta el fondo de mi hoyo trasero diciendo:
- ¡No pensaba que mi vieja fuera tan puta y cogelona!, ¿Te gusta estar así?
-¡Sí!, ¡Sí!, ¡Me enloquece!
Minutos después Oscar soltó sus mocos dentro de mi culo y se zafó, mientras mi lengua se agitaba con la de Mario, cuando la presión disminuyó en mi espalda, me levanté sacándome la verga del “compadre”, miré a Oscar y solicité:
-Mi vida, Mario ahora si ya es nuestro compadre, ya gozó mi chiquito, ¿me puede coger por atrás?
-¿Lo quieres? ¿Y a poco lo vas a soportar?
- ¿Me dejas probar?
Mario se levantó del suelo y rogó:
-¿Sí compadre?, ¡todavía no me vengo y quiero llenar su culito con mi leche!
-¡No se lo vayas a romper piche compadre, es con lo único que me aprieta!
No esperé más, me hinque en un sillón, con mi trasero bien parado y mis brazos apoyados en el respaldo, Oscar se paró frente a mí y me tomó de las manos, sentí como Mario me abría las nalgas y acomodaba la recia punta de su pito en mi culo, mi ano emanaba semen de Oscar, por lo que la verga de Mario, aunque me estaba floreando y con dolor, sujetando y apoyándose en el envoltorio del vestido en mi cintura, empezó a deslizar lentamente su garrote, me mordí los labios y solté un leve quejido de -Huuuuuummmm-, y Oscar me preguntó:
-¿Te duele Lulú?
-Un…, -oh-, un… poquitooo, pero… -oh-, me… guuuusta, respondí quejumbrosa.
-¿Quieres que te lo saque?
-¡Noooo!, ¡quiero… -uh-, que lo… -uh-, meta… todoooo.
En otro empujón, Mario me acabó de ensartar, mi cuerpo se arqueó hacia atrás, apreté los ojos y abrí desmesuradamente la boca con un lastimero -Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh-, tenía una formidable verga incrustada en el culo como nunca me la habían dado, lentamente Mario empezó a sacar y meter, el dolor menguó poco a poco y me empezó a invadir un agradable calor, mi cuerpo se aflojó y recargué mi barba en el respaldo del sillón, frente a mí quedó el tronquillo parado de Oscar que comencé a mamar, ya no había dolor atrás y ligeramente inició mi estremecimiento de placer, metí una mano entre mis piernas y acaricié dulcemente mi clítoris, sentí como se impregnaban mis dedos con mis jugos al tener otro orgasmo, en seguida Mario se agitó y me anegó el culo con su delicioso y cálido néctar, me propinó dos fuertes nalgadas gimiendo:
-¡Qué rico culo!, ¡Qué buena está la putita!, ¡Que sabroso coges, Lulú!
Cuando se salió, se tumbó en otro sillón todo despatarrado, su verga embadurnada de su crema aún estaba erecta, se la quise chupar pero mis piernas no respondieron, me senté en el sillón y me dolieron las nalgas, rápidamente me levante, Oscar me abrazó para evitar que me cayera por mis temblorosas piernas y me quitó el vestido y el religo de calzón diciendo:
-¿Satisfecha?
-Cariño, ¿Nos esperamos un ratito?, los dos me rellenaron el culo, pero mi almeja está ansiosa de leche.
-¡De verdad que eres bien puta y no tienes llenadero!, contestó sonriente.
Pasaron quince o veinte minutos y después de haber refrescado nuestros agitados y encuerados cuerpos, fui a la mesa por unas servilletas, al voltear, Mario estaba junto a mí y dijo:
-¡Comadre!, ¡Porque ya eres mi comadre!, y como pediste, ¡Le voy a dar leche a tu chiquito!
Me recostó sobre la mesa dejando mis nalgas en la orilla, acomodó dos sillas y subió mis pies en ellas, abrió mis piernas y contempló mi panocha, y riendo expresó:
-¡Pues de verdad ya está chiquito y cerrado, pero ahorita lo abrimos con una buena cogida!
Se agachó sobre mi rajada, mordisqueando mi clítoris dilató mi chocho, apuntaló su estaca y agarrando fuertemente mis chiches, de un empujón sepultó un buen pedazo de carne en mi biscocho, me detuve de los lados de la mesa para soportar la feroz pero celestial arremetida, empezó a jugar con lo que me había metido, miré a Oscar, que tranquilamente observaba como se follaban a la puta de su querida mujercita, Mario se detuvo cuando escuchó que pregunté::
-¿Oscarín, te gusta ver como disfruto cuando me están cogiendo?
-¡Pues con mi pitito, me complace ver cómo te revientan y abocardan tus agujeros!, ja, ja, ja, ja.
-A mí también me gusta que jodan mi panocha con un buena verg… ¡ahhhhhhhhhhh!
No terminé la frase, porque Mario hundió su pito hasta el fondo diciendo:
-¡Ya carajo!, ¡Pinche compadre, luego platican!, ¡Deja terminar de joderme y follar a la puta de Lulú!
Mario me miro fijamente y continuó:
-¿Verdad putita?, y empezó a forcejear en mi interior.
Los fuertes y ricos empellones que me daba, me hicieron balbucear:
-Siiii…, hum, papi… ahhh, sí… soy,,, uhhh, tu pinche… ohhh, putita, ummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm.
Sentí como de mi interior emanaba una fuerte y copiosa cantidad de jugo, con el orgasmo apreté los brazos de Mario, mirando a Oscar y entre cerrando los ojos de placer gimoteé:
-Oscarín, mi amor, ¡Me gusta coger!, ¡Que jodan mucho mi panocha!, ¡Que me follen duro!, ¡Me encanta ser una putita!
Separé más mis piernas y zarandeando mi trasero, provocando sentir agradablemente en movimiento del duro tronco en lo más profundo de mis entrañas, mis contracciones, estimularon al mismo tiempo de otro rico orgasmo, que Mario se agitara y arrojara y depositara una fuerte y tupida cantidad de impetuosa leche en el fondo de mi agradecido hueco.
Agotada, adolorida y magullada, me fui a dormir, al despertar amanecí abrazada por mi marido y por el recién padrino de mi mí muchachito, mientras seguían durmiendo me di un baño, me estaba secando y me alcanzó mi esposo, aún mojada me folló por el culo, luego me vestí y despedimos a Mario, estando de nuevo solos, satisfecha, complacida y bien cogida, le dije a Oscar:
-Mi vida, como dejaste que otro entrara y me jodiera magníficamente mis hoyos, te prometo que voy hacer lo mismo por ti.
Una semana después, le pedí a Mario que me repitiera la labor que me había otorgado, rogando que me esperara en la casa sin decirle nada a Oscar, cuando llegué acompañada de una chica de 18 años, a mi marido se le fueron los ojos y le aclaré:
Papacito, Rosy viene a que la disfrutes cogiendo y le estrenes sus hoyitos mientras el compadre folla en los míos, después tú decides, si dejas que Mario la abocarde o lo nuevo y apretadito te lo quedas para ti solo, pero ambas estamos dispuestas a ser sus putitas y hacer lo que nos digan.
Al rato después, recreándome por tener a Mario incrustado en mi culo, miraba a Rosy gimiendo y gozando la cogida que le daba Oscar, luego en un confuso amasijo, entre mamadas, besos, chupadas y lambidas que nos pusieron a darnos a Rosy y a mí poniéndonos al 100% de calientes, Oscar explicó:
¡Haber compadre!, las dos viejas están muy buenas y son bien putas, pero Rosy aún tiene sus agujeros chiquitos y los llenos bien, pueden mamarse lo que quieran, pero no te la vayas a coger, a mi mujer la haces aullar, pero sigo teniendo el derecho a meterle mi pitito cuando quiera, ¿estás de acuerdo?
-¡Sí compadre!, ¡Lo que digas!
Tres meses después, en las envolventes y bacanales cogidas que nos dábamos, Mario terminó perforando y ensanchando por todos lados a Rosy, ahora, cada vez que nos juntamos a follar, tengo que llevar, aunque con dificultad un novato botoncito para Oscar, pero los cuatro seguimos disfrutando de unas fantásticas cogidas hasta cuando hacemos un nuevo quinteto, perdón, hasta cuando Oscar se chinga un nuevo quintito.
Que nadie se apunte para nuestras orgias, Oscar y Mario aclararon que nuestros hoyos son solo para ellos, si entra otro hombre, primero pasa por la verga de Mario, a lo que Rosy y yo estamos de acuerdo, esa, solo la disfrutamos nosotras.

Otros relatos eroticos Infidelidades

mi compadre me dejo embarazada

Categoria: Infidelidades
Ambos iniciamos a besarnos con toda pasión, con aun más pasión que la primera vez, mientras nos besamos Armando comenzó a tocarme mi zona intima debajo la falda de mi vestido y como consecuencia a esto de inmediato me moje toda, ¡Quiero hacerte el amor! Me dijo suavemente al oído, -Lo sé y también quiero- le conteste.
Relato erótico enviado por putita golosa el 29 de August de 2010 a las 23:31:22 - Relato porno leído 358434 veces

todo por mi hijo

Categoria: Infidelidades
Una madre es capaz de todo por sus hijos, aunque eso conlleve serle infiel a su marido.
Relato erótico enviado por Anonymous el 12 de July de 2009 a las 22:03:27 - Relato porno leído 283137 veces

como me cogi a mi suegra 6

Categoria: Infidelidades
Después de cogermela en secreto, mi mujer me propuso a mi suegra:
Relato erótico enviado por Investigador el 14 de February de 2006 a las 09:24:31 - Relato porno leído 227591 veces
Me coji a Sol la mujer de mi primo, ella tiene 33 años y yo 22, por fin hice realidad mi sueño de follarla en mi propia casa.
Relato erótico enviado por Anonymous el 20 de September de 2012 a las 00:19:51 - Relato porno leído 208310 veces

putas casadas

Categoria: Infidelidades
Relato casi en su totalidad real que demuestra que toda mujer casada es una puta sumisa en potencia
Relato erótico enviado por morboso sadico el 29 de July de 2009 a las 18:09:16 - Relato porno leído 205011 veces

Publica en tu muro de Facebook si te ha gustado el relato 'Infidelidad consentida '
Si te ha gustado Infidelidad consentida vótalo y deja tus comentarios ya que esto anima a los escritores a seguir publicando sus obras.

Por eso dedica 30 segundos a valorar Infidelidad consentida . bareta te lo agradecerá.


Comentarios enviados para este relato
Este relato no tiene comentarios

Registrate y se el primero en realizar un comentario sobre el relato Infidelidad consentida .
Vota el relato el relato "Infidelidad consentida " o agrégalo a tus favoritos
Votos del Relato

Puntuación Promedio: 5
votos: 1

No puedes votar porque no estás registrado

Online porn video at mobile phone


relatos eroticos suegra despierta con el culo rotorelatos de incesto arrimones con mi hijas y amiguitas el metroelirelato vecina con fotocuento erotico mamame las tetas ay ay ay aydescargar cuñada culiando con un mozorelatos drogadictos masculinos entre ellos porno-gay bebiendo su lefamama me corroooooooo relatorelatos eroticos perberti a mi mujer que era desente ahora es una puta zoofilicahumillar pene pequeño relatosrelato gay casado deslechadorelatos eroticos culiando con mi cunada en un motel los dos borrachosrelatoseroticos escuelas de fronteras que dias de placeresVer relatos ingesto desvirgo ami hermanas mayores q estan bien buenas y las desvirgo dormidasCuentos eroticos de hermano se coje a su hermana y la hace sufrirrelatos morbo conudos estoy casada y soy muy puta m encanta las orgias y los penes grandes y mi marido es bisxual y sumisorelatos porno mi madre me pilló follando con una ovejarelatos eroticos mecojieron barios amigos demi esposowww.conperverti a la puta de mi secretaia relatos pornorelatos gratis trio madre hija y perrokrelatos eróticos de me cojo a mi comadre y a su hija gordaRelatos porno gay ahaa dame más cogemeRelats desvirgado en la carcel perurelatos eroticos infieles cordoba veracruzCasadas ricas maman con vagabundos relatoshumillando y violando hermanos relatos gaysMELANIE, LA PUTITA DE LA FAMILIAdise0Š9o de min y faldasberrelatoseroticosrelatos de enfermera cojida por el enfermorelatos eroticos xxx penes enormesdivorcio por infiel relatos xxxcoji a mi ahijada de 11relato eroticoabuela peluda/relatos voyeursrelato yerno cogeme como a una putarelatos xxx abuelito y yo de15madrastras in fieles en su propia casaRelatos yo monja y deje q mi sobrino menor me desvirgara la cuca y el culo y me gusto gratisrelatos incestuosos cuidando vecinitashaciendo gimnasia desnudos con trans vergudasmujercitas l una yegua joven amedio domar relatosviuda follada con vergonrelatos sexo me entregue por dinerorelatos mecoji ala mujer demi cuñado tiene peluda y apretada la panocharelatos, don pedritoRelatos vi como le partian el culo ami mujer borracharelato erotico mi hermana isu hilo dentarelato erotico manoseada mientra duermorelatos exoticos de ninos violadoselektrik 36ru relatos suegra cachondaSara , liberal, guarra y sobre todo mi hermana parte 2relatos eróticos esposa e amigo compartiendo motel sin su esposola hijita de la almacenera relato eroticodescargar videos xxx hermana perdoname pero te voy a cogerVideo porno nenita d papa perdiendo l virjinidarelatos de pegging primera vezRamona entrego el culo relatoshistorias eroticas follando rico dame ummm ricoo ahahag mi tia se qejaba y decia uff tiempo sin culiar sobrinorelatos eroricos de mama en leggins metidos en la colarelatos pornos adicta al semen de mi padrastrola espisa del vecino me dejo estrenarle la colita relatosVideos xxx caseros mi padastro me rompe el culo por primera vezquiero experimentar los cuernos consentidosrelatos eroticos de suegras viudas calientes pidiendole al yerno que la enculerelatos cornudos diana y sus cornudosrelato erotico con tia berthael protagonista de mi historia pornorelatos eroticos de mujer luna bellaxxx joven le ense 0Å 9an a ser gayme dejaste bien culiada relatoRelatosEroticos - Incestos En Familia: Mihermanase deja tocar por...RelatosdePenesnegrosivan el apestoso relatosrelatos eroticos colegiala por el perreo perdi mi virginidadrelato madre e hijas nacidas para putearsola en la isla la nena d doce año enculada relatorelatos eroticos viuda y necesitada de vergaPor borracha me preñaron relatosFui infiel a mi esposo por tacaño-relatos eróticosrelato erotico de jovencita es seducida x brujoTop relato xxx caliente cogeme mmm rico soy tuya papi aaaahhh siirelatos de esposos travestis de closetRelatos de lancheros d e acapulcoRelatos xxx cornudos y plomerosmama es chantajiada en un casin para cojerlaesther y el negro mis relatos xxxrelatos gay el chiquillo nalgon y el viejoEn el gimnasio nos pajeamos en la ducha relatosRelato porno cojeme vien fuerterelatos de una esposa alcoholica y putahistorias de cochinaditas de amor filial desvirgadasRelatos porno argentinos mucamas lesbianasmi prima kim 5.5espositafiel autormi hijo y mi sobrino relatosrelatos pornos completos madrastra se mete al cuarto de jovencito por estar vorrcha y joven le hace el amorviolacion a borrachas relatos eroucosrelatos eroticos zoofilias perverti a mi mujer con un perro trio www nvideos.com